T923
................ FRANCISCO
................ FRANCISCO
melancolía de un atardecer fugaz como flores alejándose cae suavemente sobre mis parpados suelto el rocío es que te pienso amiga mía y te pienso cuando deambulas entre los recovecos de mi alma galería absurda de mi piel haciéndome blanda la vida dándome ganas aliento aire razón para vivir melancolía te decía que de tanto vacío que me abarca lentamente se cristaliza se hace una daga de hielo que se incrusta que me parte ay si pudiera mantener aquellas antiguas sensaciones quizás quitarían de mis manos la muerte muerte que viene muerte que inexorablemente me reclama que ha esperado tanto tiempo como yo te he esperado con esa enorme resistencia de poeta quizás ahora que ya bajé los brazos que no me quedan palabras que excomulgué las ganas sea hora estoy cansado lento sin adrenalina con la piel reseca y la mirada vacía y aburridamente melancólico no tengo porque justificarme más
alguna vez en la puerta de tu boca
eyacularé mi furioso pene
para que sientas el sabor
de unas vidas que nunca serán
por mi culpa
el crimen
(pero) no te darás cuenta de ello mujer
tu altivez mundana
cuasi de barrio
el celo de tu piel
tu hembría salvaje arrasadora
te hará creer que sólo es
miel de mi carne
jugo de mis viles entrañas
erótico final de un entre cuerpos
vaya uno a saber
yo
consciente/ atormentado
inevitablemente reiteraré
mi calidad impecable
de seguir siendo
el mismo vulgar asesino
débil y sexual
voy a construir buque de fuego
quiero quemar escalera
la de hielo los muros
fortalezas hipócritas
maldiciones/indiferencia
infinito
cielo/muerte
el hueco que me traga
un buque de fuego
ira de un dios que azota mis entrañas
silencio
sonido de sapos y molino
sólo
agua dan a mi sed humana/ primitiva
cuan cerca estoy
no imaginas
de responder maldita pregunta
miedo quizás me mantiene dentro de la piel
¡¿hasta cuando seré resistencia a lo inevitable?!
silencio
allá por el tiempo/ desde el suceso/ el aquel/ desde que los huesos se juntaron bajo mi piel cavernaria/ desde que fui hombre/ parte de ti yacía entremezclada en ellos
huesos tuyos/ huesos de agua/ huesos pájaros/ poetas/vehemencia/huesos locos/ huesos sin nombre ni memoria/ huesos de silencio/ palabra/ huesos montes/ árboles huesudos/ huesos de cuarzo/ de dioses/ huesos de dolor/ de mucho dolor/ huesos de huesos/ de arcilla/ de llanto/ de lluvia
armaron un esqueleto/ el que está bajo mi piel/ mi piel abrasadora/ la habitable/ primitiva piel del bestiario/ la de la caverna
desde que sucedió/ desde que sucedió el suceso/ vives en mí/ vives y me padeces
eres pájaro/ barro/ pasto/ salina
eres noctaria/ preámbulo/ hacedora/ brisa/ ilimitada
cada segundo/ cada mirada/ cada vuelo/ cada mí
cada cada
cada vez que te pienso/ te decía/te piensas/me piensas en un mismo sentido animal
desde el tiempo/ desde aquel allá tremendamente humano/ desde aquel inevitable vicio de habitarnos/ hueso a hueso/ sencillamente/silenciosamente
tan chicos/ con treinta años empujando la vida/ a pura noche/ pinceles y prosas/ que la garganta se nos hacía miel/queríamos construir destinos/quizás planchar historias/creyendo en la utopía/con la foto del che impresa en la piel/¡cómo empujábamos, carajo!/¡ay, que nos dolían los labios
de tanto besar vasos!
tan chicos/pechando estrellas hasta juntarlas al filo del firmamento/ con piedras creíamos hacer escaleras que llegaban hasta el cielo/se nos caían/ se nos caían encima/ aplastándonos los sueños/y volvíamos a empezar una y otra vez
hoy/ ya estamos jugados/ el destino se ensañó/ nos castigó/ pero nos dejó un fusil de palabras enterrado en el pecho/ con las que sobrevivimos
¡qué lo parió…
qué nos estamos haciendo sombra…
y con el fusil descargado!
entre la vigilia
de los perros de la noche
reposa tu esqueleto dormido
oh! alejandra trágica
entre tus palabras
la muerte macabra aún te mantiene viva
por qué la sombra te vistió
con su traje de mejor gala?
qué te quitó lentamente
de tus pupilas las ganas?
los perros saben
pero ellos callan
T915
SILENCIO
triste
lleno de luciérnagas apagadas estoy
estás ausente
desde allá
si
desde allá
alejandra me llama
qué silencio
"a este mundo que no lo merece"
(PAULA, MARÍA , ANA, CARMEN, VRENI, ALEJANDRA)
TODAS LAS PIZARNIK
cómo amaré la muerte muerta mía/ si al leer tus tumbas/ muñequitas de tinta/me sangran por las pupilas el amor más profundo/ el de la soledad de los solos
me acaricia tu mano fría/ trágica/ que fue despellejando el tiempo/ quitándote la piel del mundo que encima te apretaba
muerta mía/la muerte de tu muerte y de la mía/ me acostarán junto a tu tumba/ libro sin pestañas que te encierra entre tantas palabras gritadas a cuatro pulmones
y la vida llegó tarde/ absurdamente tarde/ brutalmente tarde/ llegó para tu entierro/ donde olvidaron tus huesos en un cajón de arcilla y silencio
cómo amaré la muerte/ muerta mía/ que hasta huelo un perfume de jazmines marchitos en el filo de la noche/ que me embriaga los sentidos más resistidos
romántico ha de ser mi olvido
cuando por fin te abrace muerta mía/ juntos a tantos otros poetas/ que se entrelazaron en tu dentadura de plata/ horizonte finito/ la noctural/ la dramática/ la drástica ausencia de tus vocablos en alaridos
me olvidaran también/ también sin imaginar lo que hemos vivido
no digas nada/ nada/ ni siquiera me esperes/ estaremos al fin entre los mismos gusanos/ en la plegaria eterna del sin sentido/nutriendo tierra/ mundo/ universo/ con poesía y carne podrida
no soy poeta
pájaro
sólo un hombre de pies descalzos que escribe
escribe desde su piel
con la carne expuesta
escribe desde las entrañas
soy sangre de pulpo/tinta
con ella escribo mis epitafios
alarido de palabras
dolor que se consume como una vela tallada en madera
la bestia/pasión
luz tenue/profunda que retumba entre las grietas
sólo soledad
mis ojos/mis lágrimas
mi boca/bosque incendiado
la lluvia
escribo desde la lluvia
desde las águilas
desde el silencio tibio/noctural
desde la sombra /la montaña
desde el todo
desde la nada
bramidos en la penumbra
ahí están tus ojos de golondrina
otro grito
otro relámpago de existencia pura
atónitos
descubriéndome
sosegando el mar/la locura
apaciguando la tempestad
ay! jacinto
que la luna está opaca
magra
que un polvo extranjero la abraza
ay! jacinto
que está extraño
que hay bronca en el cielo
bronca de fusiles empacados
nubarrones oscuros se agazapan entre los dientes del viento
una trinchera de alaridos se derrumba
ay! jacinto
que tengo miedo
pájaros negros
rondan sobre el pino seco
los sapos callan
el calor se esconde
siento lo mísero del frío
hay miedo
tengo miedo jacinto
te repito
hay un silencio de tumba colgándose de los muros
las brujas cierran ventanas
los búhos sus ojos
las monjas las piernas
y los curas
los curas se persignas con santo temor
ay! jacinto
que esto me perturba
vos ahí enraizado
yo aquí temblando
será el presagio
que se viene
se siente el rumor
el retumbar de los cascos
el de cuatro caballos soltados a toda furia
QUÉ LA AMABA!
se parte la tarde contra las insulsas ventanas
se desparrama sobre charcos
transpira la nostalgia una suave brisa
a veces creo que la recuerdo
otras –las menos-
que la invento
una lágrima seca rueda por ella
qué la parió
qué la amaba
PATRI CHICA
Ay, con esta patria chica
de caballos y flores
de perras, hijas y gatos
vertientes, pájaros
con este continente
de pastos
puertas sin llaves
alcauciles y lirios
Ay, con este terruño de huesos al aire
de cardos, sapos y culebras
de la yarará
la lechuza
del ceibo
del trébol, la achicoria, el mate
pava
ventana y el molino
Ay con esta montaña
esa luna
esos zorrinos
aquellas estrellas
y este techo que guarda historia
que alguna vez nos contó
desnudando el alma
el aljibe, el amor
Ay
¡qué no caiga mi amiga!
qué no caiga
qué ya no hay en el universo
un lugar tan templado
de alegría y dolor
Abrazame guerrillera…
Entrá en mi piel.
Tomá mis huesos y mi carne.
Haz el amor a mi alma.
Deja tu sexo en mi sangre.
Hazte multitud en mis entrañas.
Hazte pájaro y Jacinto.
Vuela conmigo compañera, revolucionaria.
¡Para hacer la guerra!
¡Para hacer la guerra!
Entonces sí…
quizás,
podamos vencer la muerte, definitivamente.
…Abrazame
"para Ana"
no
no eres enredadora
eres enredadera
cristal puro /no arena derretida
pájaro de tres alas
un comienzo
un sinfín
eres esencia
piel
metáfora
vértigo
carne
y ser
y ser es
ser el alma
lo que la piel reclama
lo que el dolor te marca
para volver a renacer
mirada tras mirada
no eres enredadora
no
no
no eres.
caballos de viento
golpean las terrazas
pies cansados
manos que sangran de enterrarse vivo
y vos y yo
despertando utopías
como niños inocentes con lo pies junto al río
caballos de viento
nos arremolinan el alma
horizontes azules
pájaros que sueltan amarras
caballos de viento /
mi amiga
chapotean en el barro
hasta hacerlo agua cristalina /
o vino
caballos de río asaltan las sombras
(a veces me voy como desenredando la niebla
tras un atardecer o de tus grotescos ojos de vaca
me voy disimulando haber sido… y hasta ser
para pasar como una nube taimada quizás un alegre nubarrón
y aparecer así del otro lado del destino
del horizonte rasgado
donde salpica la noche un río de estaño
tus ojos claros y el rubor inconfundible con que puebla sus mejillas
una muerte sin rumbo
casi te diría: sin sentido
una de esas: la que todo se olvida)
golpean con sus cascos medallones de níquel
como a un queso gruyere
lleno de huesos de estaño y plata
y vos y yo atónitos
casi cromados
viéndonos reflejados
en esas lunas esculpidas por casualidad
por algún dios que nos engaña
entre los árboles dejándolas
como luminosos timbres postales
de cartas sin dirección
vos y yo
te decía
que atinamos a apretar las manos
vemos pasar la vida por dentro
muy por dentro
atravesándonos el ojo del alma
con un silbido de agudo silencio
ay con los poetas de pies descalzos
que sangran sus palmas
sobre los huesos desnudos de la tierra
los que dejan las huellas en el mar
al asecho de tristes gaviotas
ay con los poetas marineros
que navegan vino adentro
en pos de un amor que los espera
en la orilla oscura del alma en angústia
y de aquellos dibujantes de estrellas
los que bucean infinitos
silenciosos abismos de horizontes azules
y de aquellas mujeres tan poetas
pecho adentro en orquídeas de lágrimas
que buscan la muerte tempranera
antes que se despierten los grillos y el alba
ay con esta soledad que nos inunda el aire
que nos arranca los ojos
tras la neblina austera
ay con esta soledad
que nos quema palabra a palabra
la que vomitamos en sangre/tinta negra
sobre el grito desesperado de tantos otros poemas
caballos de arcilla rompen las sombras
y vos y yo
con los barriletes a media asta
contemplamos la muerte como a un río tibio
parados en un abismo de pájaros
en la morada de un dios casi olvidado
llueve
no decimos nada
quiero dormir hasta mañana
quiero que sea hasta que la muerte desespere
quiero despertarme así
sencillo/poco elocuente
darte las gracias
seguir la vida simple
íntima
llenarme los pulmones de aire/golondrinas despeinadas
los ojos de peces y flores/flores celestes
reír a rajatabla
echarme junto al calor de mi perra
ventear con ella infinitos azules/azules piedras
quiero dormir hasta mañana
quiero que en mis sueños tus ojos besen mi frente
despertarme como un torrente alegre
quiero dormir sin deudas a las vida
despertar así
debiéndole a la muerte
caballos de hierro muerden la noche
sus lágrimas apaciguan los fuegos
y el negro abre las puertas del infierno
y vos y yo parados en un cielo de violetas
abrimos un pecho de primaveras encendidas
nos dejamos ir
el payaso entra con su traje gris
suave como el agua y sin pena
gloria gloria
aleluya aleluya
aplaudan aplaudan
y aplauden
luce roja su nariz
y su sonrisa desnuda los blancos marfiles
como el teclado de un piano lleno de alegría
desafiando a muerte la indiferencia
y mata
mata boludos uno por uno
mata la indiferencia una y otra vez con exhaustiva terquedad
por una noche abandonamos la cordura
con todos los gritos a pura furia
traspasamos el gélido universo
universo de muertes caducas/antiguas muertes
para volver aquí
a la morada de los payasos dioses
cruz diablo / juna y gran puta
y ser definitivamente otros/los renacidos
quizás los innombrables
Sobre caballos de hierro
por siempre
sobre todas las noches arrancadas a mordiscones
cabalgamos
inmortales
satisfechos
bajo la lluvia
el misterio se sucede hasta el infinito
y en nuestros ojos levemente alucinados