XX450 COMO DE COSTUMBRE

como de costumbre
hundo los pies en el barro en vez de volar
no puedo, no puedo es mi naturaleza
siempre hundirme en vez de hablar con dios
parece que quiero los infiernos, la divina comedia
parece hábito la tragedia
el ir a ninguna parte
el llevar el destino a pasar por el orificio más estrecho
donde uno sangra siempre y siempre te aplasta la roca
nunca un vuelo de placer por los cielos junto a los pájaros o al vino de los poetas
siempre abajo entre espinas, arena y piedras con filo
el único vuelo, el ínfimo que se sucede en cada salto al abismo
este matarme diario, el suicidarme de a poco y sin pausa
haciendo de la muerte una aburrida y extensa costumbre
¡qué gusto estúpido comer fideos de trapo con hamburguesas de vidrio molido!
¡¿por qué puta siempre sangre, siempre el dolor inextinguible del alma?!
¡¿y por qué no la risa, la alegría, un buen vino o un bife de chorizo?!
¿por qué tanta cloaca, si hay pastos verdes donde retozar con amor?
¿amor…? ¡¿qué mierda es eso que no sea vinagre y hiel?!
¡otra imbecilidad: retozar en los pastos verdes con vinagre y hiel!, ¿ves?
todo es así, ¡me doy cuenta!
se que sobro
¿para qué sigo insistiendo en sostenerme vivo?
¿no te das cuenta que sobro?
hoy me hace falta aquella bala que en su cara tiene mi nombre
¡¿pero qué puta estoy diciendo, si ni siquiera ese nombre me nombra?!
¡qué horror, soy prisionero de mi mismo!
no me aguanto, hoy no me aguanto más
norte y sur, este y oeste se me han mezclado
rota la brújula y la noche está cubierta sin estrellas
llovizna y mis pies están húmedos
¡¿qué más puedo pedir para alimentar esta puta costumbre de hundirme en el barro?!
XX492 ESCRIBIR VIDA

escribir vida con la otra mano
sin hundir en la carne la gubia
sacándole a la noche la tinta que mancha
y a la cruz, clavos y sangre
-¿para qué sacrificar más cristos
si sólo hay un mundo por salvar?-
dejar que los ríos vayan, siento
no ser pez que remuevan sus lodos
ni castor haciendo murallas
¡que vayan, que vayan!
escribir vida con la otra mano
la que soltó pájaros
la que penetró en fuego de los infiernos
la que no se puede mutilar
la que da caricias y seca lágrimas
la que apretó muy fuerte los bordes del mundo
para que no estalle de dolor
la que el corazón abraza
escribirla en la sensible piel humana
en el rocío y la lluvia
en los pechos lechosos
en la mejilla de mi hija
escribirla entre la mar y la arena
en los grotescos labios del volcán
en la melancolía del poniente
en el potrero, en los caballos
escribir vida con la otra mano, quiero
de otra forma
con otros ojos
¡porque cuenta me doy!
cuenta de que es dinámica
es acción
no hay vida quieta, es movimiento
…movimiento y reacción
y así se expande, duele
se vomita y llena de luz las sombras
para calmar la sed de ser lo que inequívocamente somos
sustancia y eternidad, aunque no entendamos nada
-¡con la otra mano quiero escribir!-
XX493 INTENTO VÁLIDO

-naufrago en esta mar
cual fenicio maldecido por dioses iracundos-
por tabla: el cuaderno al que me aferro
por comida: la hiel de los infiernos
mi propia vida
el amargo dolor de la incertidumbre
aplaca la sed de mis preguntas
una y otra y otra vez
así vomito, para sobrevivir,
palabras encadenadas, simulacro de poesía
lágrimas de tinta negra, mareos de mi oscura alma en la neblina
cuenta me doy
que el destino no es llegar a la orilla
sino ser el pútrido alimento de voraces tiburones
-quizás se envenenen, como envenenado estoy-
aún así
aún así amigo mío
por instinto de lobo herido, de guerrero desarmado
sobreviviré dando feroces dentelladas
…hasta el fin
…sin claudicar
aunque me quede sin una gota de sangre
sin una lágrima, envestiré a mansalva
porque presiento que el intento vale, lo sé
XX474 ARDOR (concatenado al XX473)

un presentimiento oscuro
como la oscura sangre muerta de un toro
que ha entrado en el ansioso tiempo de su parca
se me chorrea en el alma como un lodo pestilente, denso y triste
impotente, con una pena que me acongoja y desespera
vuelvo la página para mirarte a los ojos
y desplomarme abatido por la culpa
la culpa de haber gritado en vano a tanta sordera
de haber hecho nada por estar atado, como Ulises,
al rígido mástil de la locura
un presentimiento que carcome y duele
más al ver tantas cruces en el río
todos esos yo que flotan en la jangada
manso rebaño de oxidados muertos
descartados seres que navegan a la deriva
como pueblo sometido, piara...
mansa majada que no recuerda la mordedura del lobo
que no recuerda la sustancia ni la dignidad
así caigo como un muñeco de trapo
sobre una zaranda inmunda que me destroza
presiento también, que dentro de muy poco
no seremos mas: vos, él ni nosotros o ellos
sino, sólo el signo con que nos hayan marcado en el rostro
un nada más dentro de tantos otros nadas
llueve
dentro mío llueve
y mi piel seca se aja
quizás esta lluvia pueda empaparme el alma
y amenguar este ardor que hoy me quema el pecho
para poder sobrevivir, quizás, un día más
XX473 TITIRITEROS

una multitud de cruces navegan a la deriva
como peces muertos de rústica madera
por este río de sangre y lágrimas
que desesperado corre hacia el abismo
y estás vos y vos y él
hay niños, la mujer de la esquina con ruleros
el panadero del lado, el quiosquero con ojos de huevos
jóvenes sin sentido
mi hija, mis hijos, los tuyos, tus nietos
estamos todos, como grandes extraños y desconocidos
con la boca abierta, el rostro obnubilado
con los brazos abiertos clavados a la madera, mirando el infinito
estamos navegando en este río
mientras en las orillas algunos pescadores
titiriteros del espectáculo de la vida ajena
empujan con desprecio las cruces que se arriman, hacia el centro del río
para que no se desarme la nefasta jangada
la de los peces muertos de madera a la deriva
nos llaman pueblo
y todo, pero todo lo hacen por nosotros desde la orilla
para que el pueblo siga unido
¡que estúpido me siento al verlos y verme
ahí dóciles, crucificados, yendo hacia los abismos!
y esa frase fabricada por los iluminados pescadores de la orilla
los que nos construyeron las cruces para salvarnos
la de: “EL PUEBLO UNIDO JAMÁS SERÁ VENCIDO”
mientras de a uno nos tiraban al río
me hace sentir definitivamente:
un ser inocente y despoblado por haberles creído
XX478 HUESOS

los huesos, pálidos ellos, están bajo la escarcha de tu carne
te sostienen, van con vos totalmente resignados
van a todos lados metidos ahí, entre la escarcha y tus entrañas
llevando tu vacío, peso profundo, tu karma
en ellos, muy dentro, les fermenta la memoria primitiva
el ser humano
y se van pudriendo, dejan por fin de latir, te olvidan
quedas así, escarcha, podredumbre y entrañas
una imagen más entre el rebaño
un nombre arrodillado en el silencio mismo de tu –deber ser-
al que representas con exagerada prolijidad
y mucha más estupidez
XX480 INMENSURABLEMENTE

-pronto seré fantasma y el vacío del mundo
se ensanchará inmensurablemente-
acá, ahora
dejo que naveguen mis sentidos
que recorran de punta a punta los laberintos
que busquen, palpen, huelan
todos los recovecos de las catacumbas
que se sumerjan en las profundidades
que pregunten, que me llamen
-son emisarios de mi
del alma a plena consciencia-
acá, ahora, hoy
más que nunca me necesito entero
mi cuerpo ha crujido
se ha podrido por dentro
mi vida de desasosiegos corrompió la carne
debo saber de mi sustancia
del estado del alma
con cuanta esencia pura cuento: debo repararme
restaurar el cuerpo, alinearlo con el alma
juntar las partes escindidas, volver a la unidad
XX483 GANAS DE GRITAR

“acaricio una piedra y acaricio el mundo”
sacanueces
dejo de acariciar la piedra
me siento al lado del río
-todo tan silencioso-
lo veo correr imperturbable
como con una idea fija
como con una urgencia única, fija
ir, ir e ir
va, siempre va al mismo lugar
donde por fin se vierte, se diluye
no se pregunta por otros ríos
ni por su cauce ni por sus peces si está muertos o vivos
va callado replicando la huella de su destino
como una extensa letanía, procesión de lágrimas
ejércitos de lágrimas, ¡excedidas manifestaciones de lágrimas!
un llanto continuo y mudo
algo que nunca se dirá, pero ruedan por la mejilla del mundo
-todo tan silencioso-
sentado acá, al lado del río
ya sin acariciar la piedra ni el mundo
mirando el río y mis pies
mirando mis dedos moverse lentamente
acariciando esa tierra que piso
como se acaricia con dulzura la cabeza de un hijo
con regocijo en el alma por lo que vivo
siento en lo más profundo: cuanto tengo de río
y una lágrima me rueda como las del río mismo
tengo la certeza de que la vida mía
está inmersa en la huella de mi destino
y voy… y voy…
-todo tan silencioso-
mientras, en la margen de en frente del mismo río
dios, con un palo hurga las aguas, los destinos
juega sin mirarme ni prestarme atención
¡no me da ni cinco de bola!
pero me deja ver una tenue sonrisa de cristal
(como si todo lo supiera)
¿alguna vez estaremos de la misma orilla?- me pregunto
la respuesta cae con soberbia con otra pregunta: -¿para qué, si no existe?
pienso: que de existir… habría una sola orilla y nada más
-todo tan silencioso que me dan ganas de gritar-
XX486 PASAR EL INVIERNO

esta muy cerca la primavera
hay que pasar , sólo, la tristeza del invierno
sus puñales de frío
el estar escondido
hay que pasar, nada más, el muro de hielo
los jueces con resfrío, balas, consejos
palabras de los que se dicen amigos, las sin sentido
soledad, la indiferencia con que el mundo castiga
pasar secos arroyos , árboles caídos
culpas incrustadas en las manos, estigmas de lo que hemos vivido
pasar las avenidas, locales vacíos
desiertas plazas con bancos sin sentido
las mujeres de polleras cortas que tiemblan en las esquinas
como por dentro silenciosas tiemblan las estatuas de mármol, de bronce, por las noches
ahí, abandonadas a la intemperie de sus rígidos destinos
estatuas que nadie ve
esta muy cerca la primavera, los pastos verdes, el agua de los ríos
los rosales del parque con sus rosas encendidas
la fronda, el aire tibio, los aromas a jazmín y magnolia, la fronda, el gentío
los pájaros con sus plumas calentitas y que ahora parecen de vidrio
sólo hay que pasar el invierno, lobita mía
para volver a morir un poco más
sintiéndonos vivos
XX484 ULTIMA PARTIDA

caigo arrodillado en los estertores de mi mismo
como los elefantes caen cuando la bala les parte el cráneo
ahí en la misma nada
vacío profundo, silencioso, que me abarca el alma
desorientado, desnudo
sin armas ni garras me sé
como un niño en el fondo de un aljibe
húmedo, profundo, frío y lejano aljibe
donde el corazón agitado le late tenebrosamente
y el eco le da un miedo que ensordece
donde al cerrar los ojos
tiene más claridad que lo que le circunda
caigo así sin fe
sólo el recuerdo de los pájaros me sostiene
porque alguna vez fui feliz, amé
y la palabra en mi sangre era río
porque alguna vez me sentí un hombre amado
y los pájaros... los pájaros me revoloteaban el alma
porque alguna vez esa palabra en mis sangre, toda río
me hizo sentir lobo, manada... que pertenecía
guerrero
guerrero que gritó
que gritó y aulló de dicha
aunque la luna se escondiera
caigo arrodillado a sabiendas que no hay estocada final
sólo lenta agonía
agonía disimulada entre los cañaverales de la vida
pero que hoy me azuzan
como azuzó la pica romana el corazón doliente del cristo en la cruz
(ilusa pica, lacerar la carne, ese corazón doliente
cuando el dolor profundo era en el cenit del alma)
como esta agonía, pica ilusa, que nada consigue
solo eso, quebrar huesos, estallar riñones,
cocinar la sangre
esbelto reflejo de una muerte incierta
sucia y ordinaria que nunca sucede
el alma tenue
casi yerta, poco a poco se olvida
se mixtura al vació, a la nada
esa nada, esa nada
nada donde he caído de rodillas
como los elefantes con sus cráneos partidos
sin poder entender
el porque le disparaban
de rodillas como un ser vencido, devastado
ultimo movimiento
donde por fin
perdí definitivamente la partida
XX441 ASÍ ES

a: m f
así es, lejos ladran los perros
varios, muchos, como indignados
pero aún así, hay un silencio estremecedor
no da miedo, pero estremece
se siente que la noche palpita
como si estuviera viva
me hablaste de la soledad
esto es lo que pareciera
quizás esté solo
pero no en soledad, me tengo y te tengo
en la silla ni por acá estás
y mi alma, por más dentro que te tenga,
aunque me habites, ladra como los perros de allá a lo lejos
y como ellos indignada en esta noche que palpita
le ladra a la ausencia, la tuya
me haces falta, lo noto
porque sobra un vaso vacío de vino junto al mío sobre la mesa
y una silla
en medio de este silencio que estremece
así es y nada más
XX445 VUELVO

a: m f
con una tristeza extensa, profunda
tristeza de aldea en olvido
regreso sobre mis pasos, piedra a piedra
por mi rastro de sangre vuelvo al monte
al silencio de las siestas en días nublados
al silencio de la cueva cuando llueve el alma
donde las lágrimas se amontonan en las cornisas de los ojos
y no puedes evitar que caigan
y te diluvias como el hombre más solo del mundo
vuelvo al diluvio de esa soledad que no quiero
al inexorable llanto de olvidarse a si mismo
a no ser por no soportar el dolor de la ausencia
ya no está ni estará, creo
es que quizás nunca estuvo, no sé
pero la sentí tan cerca
la viví tan dentro
que la vida tomó esos colores que nadie imagina
(sólo uno los ve)
y esos aromas y tardes de sol
y esa maravilla de sentirse pleno, lleno de vida
(eso que, también, sólo uno puede sentir)
era motor, alimento del alma
vuelvo errante sobre mi huella
con lastimaduras abiertas de guerrero ya vencido
a la mudes de lavarme las heridas
sin fe alguna ni esperanza que me mienta
agonía obsoleta de la utopía que me deslumbró
es que la amo y la amé como aman los lobos perdidos, ¿me entiendes?
vuelvo, ¡sí, vuelvo vacío!
vuelvo a esperar y esperar que, también, la muerte no me olvide
XX424 IDEAS DE UN JAPÓN SIMBOLIZÁNDO

se cae el mundo de a pedazos
cae cruzado de destinos imparables
flechas de humo que traspasan el alma
vos y yo impotentes soltamos lágrimas
austeras aguas de tristeza y resignación
podemos ver que la tierra reclama
que se ordena
que traga como hormigas a los excedidos, el hombre
viene sucediendo, lo que parece, lejos de acá
pero sabemos que nada es tan lejano
sabemos, sabemos…
¿es el comienzo?
sí, el comienzo, no del fin de la especie
sino de una nueva relación
entre el hombre, lo que de él quede, y su suelo
quizás ahora bajo una nueva dimensión
cambiará así la finalidad del hombre sobre el mundo
volverá al origen ya con su intelecto desarrollado
como blancas garzas al lago cristalino, comprenderá su historia
con la comprensión del alma en un mismo lenguaje con lo natural
así trascendiéndose en su nueva finalidad
equidad y transparencia
ejerciéndose en la plenitud del “ser”
siendo desde ese entonces un ser sin nombre, sólo quién es
XX394 CREPÚSCULO

no hay silencio que se compare con el de la muerte
tan abrupto, contundente, tan metálico
que hiere y al tiempo le cuesta curar
pero más es el de tu ausencia
ese silencio cimbra en el alma, desespera
y no cicatriza jamás, nunca!
entro así en la noche, compacta, cerrada
esa silenciosa noche del: -tu no estar-
tremendo vacío sin eco, carencia total
no estás y la nada abarca mis rincones
me despuebla, me evapora
y aún sin sustancia más te necesito, me doy cuenta
tu voz, tus ojos cargados de desafíos, me faltan
tengo sed de ellos
me voy secando
caigo agónico, crepúsculo triste
como débil sol en las fauces del desierto
y desierta queda mi trémula alma a la intemperie
¡no estás, no estás!
y nada late y la sangre se enfría
y ese silencio, por fin, pesa en el alma como un dios muerto
luto en el mundo

XX389 UNIVERSO HUECO Y VACÍO

a: angélica garay
¿sentís?.. ¿ves?.. se huele…
hay tristeza en el aire
no se mecen las totoras, están tristes
el totoral también
¡todo Totoral está triste!
se huele el silencio
el más compungido del mundo
se ha dormido angélica sobre la falda del río
río de inagotable poesía, su vida
se ha dormido mirando sus totoras
mirando sus búhos, que como niños traviesos la siguen
mirándonos fijamente a cada uno de nosotros
para llevarnos consigo escondidos detrás de su retina
escribo y lloro
¡no puedo contener este arrebato de agua!, me doy cuenta
y soy así eso que huelo y que respiro: silencio y tristeza
digo angélica garay y se me escapa toda ella por entre los dedos
como una arena escurridiza
como líquido de llanto
como la mismísima nada brotada de carencia
y ahí, más me doy cuenta
que no habrá: beso, sonrisa ni miradas
cuando entre al bar y vaya a su mesa…
¡más me doy cuenta!...
mucho más
¿sentís?.. ¿ves?.. se huele…
hay tristeza en el aire y silencio
…¡se nos fue!
..¡angélica garay se nos fue!
la poeta, la amiga de los dulces ojos
miedo me da mirar abajo
siento el mundo despoblado
y al universo: un enorme hueco vacío
¡su ausencia ya es insoportable!
muerte: ¡la puta madre que te parió!
XX321 SOFOCADO

“este decir que tengo atravesado…”
sacanueces
se ahogaba
metió la mano en su boca
y sacó un zapato taco alto
y una cartera
hurgó porque se ahogaba
-el aire no entra- se decía
y siguió hurgando
y sacó una pollera y un can can
y un corpiño colorado
y un lápiz de rouge
se moría, cuenta se daba
aparte se sentía sofocado
y metió la mano hasta el fondo de su garganta
y sacó una tanga y rimel y un espejo
un monedero, o. b.
sacó un celular que justo se cortaba
ya morado, al borde del desmayo
hundió más la mano tanteando
y alcanzó a agarrar algo parecido a un pezón…
¡y tiró!
y ahí se arrancó la mujer que lo mataba
era hermosa, estaba desnuda
le sonrió
-¿qué haces ahí?- preguntó él intrigado
ella, agarrándose el pecho que le dolía
y con la otra mano tratando de tapar su desnudez,
mirando hacia abajo, con vergüenza
dijo: -estaba escondida-
y sin levantar la vista que había clavado en el piso
con una voz muy suave agregó: -tenía miedo-
él, confuso, trataba de recordar cuando se le había metido
dedujo que había sido la noche anterior
cuando de tristeza y soledad se emborrachó en el bodegón del macario
al levantarle el rostro y mirarla a los ojos
sintió que se perdía en el azul del cielo
el cielo de sus ojos azules, digo
ella estaba toda despeinada
y sucia con vino y restos de una picada
olía bastante mal
sonriendo, superando el asco porque asco le daba
él, le tomó sus manos, como se las toma a la de un niño
con dulzura, con delicadeza
y sin romper el puente con que se unían sus ojos
suavemente le dijo: -vení, no tengas miedo-
fue con él como acompañando una estrella
la bañó y la acostó en su cama
le puso una manta a rayas
arrimó una silla junto a la cama y se sentó sin dejar de mirarla
en sus ojos algo le latía, algo raro(como que ya no se sentía solo)
y para sus adentros pensaba: -es un ángel que salió de mi garganta,
qué raro son los designios del señor-
no pudo contenerse y murmuró: - duerme tranquila, mi niña, que yo he de velar para que no vengan tus fantasmas-
ella ya estaba dormida, muy tranquila…
XX311 ESTERTORES

hay sol
¡la mañana es espléndida!
pero estoy temblando
con la misma sensación que la agonía
se me ha clavado en el pecho la mañana y me hurga
¡quiero morir pronto!
toda la sombra me invade
mi cabeza estalla
tiemblo y tiemblo
y escribo con la esperanza que esto no sea cierto
veo muy poco, casi no distingo las letras
algo me avasalla por dentro
todo es un horror que no entiendo
quiero desahogarme en un llanto
que las lágrimas rompan en mis ojos los muros
que inunde el mundo el llanto
¡pero no puedo!
tampoco puedo poner fin a esta pesadilla
esta que me sucede a plena luz del día
hoy la soledad es una cama con colchón de vidrio molido
donde me refriego y sangro, que mi piel se aja, se hace jirones
y que por dentro esto se expande
tengo una mujer atrapada entre mis costillas
cerca de la herida
que me desolla las entrañas
con maquiavélica pulcritud
es la muerte quien está entretenida
no se si tiemblo porque estoy en los estertores
o es miedo
¡miedo, sí, es miedo!
miedo a que esto nunca termine
y no me animo al exilio definitivo de la vida
XX312 HORAS DESPUÉS…

horas después…
se ha calmado mi sed fatídica
persiste el miedo
no hay temblor
sólo un silencio en el alma
como un último duelo
como un no aceptar decir: adiós
sigue el sol, a veces se nubla, no importa
pero ya no es el día un puñal que hurga
no avizoro nada
quizás vislumbro el contemplarme
ojala pueda hacerlo y ver la dimensión exacta de la sombra
sus límites, sus flaquezas
quiero encontrar por donde salir
no sé si merezco otra cosa
pero estoy seguro que este aquí me destruye, no lo quiero
¡justo en estos momento que apenas empiezo a comprender la vida!
¡heme acá otra vez resistiendo!
busco con desesperación entre mis bártulos elementos para sobrevivir
quiero llevar mi vida a la serenidad
entrar con la barcaza de mi alma en un mar calmo
donde por fin dejar la bestia
mi carne, mi delirio
mi mente enferma del darse cuenta
y hacer el pasaje en paz
añoro aceptar la muerte
como la conclusión de una vida vivida
sin perdón ni culpas ni prejuicios
y que hasta el último instante
puse con desenfreno
¡toda la demente pasión por vivirla!
XX310 CANCIÓN

a: m. f.
cuándo llegas a Gotana, pasando la Sabana, y la tribu Hutzi,
cuando haya mermado la estación de lluvias y el río del cocodrilo gris estuviese bajo y ha pasado ya la migración de los Ñu, pasas las chozas y ahí debes descubrir el sendero que te lleva a Ella
es sabido que el alma te lo indica
de los múltiples que hay, dicen, sólo uno te lleva, por los otros nunca regresarás; de hecho que muy pocos han regresado, solamente los que pudieron encontrarla
de ellos, los que volvieron, ninguno regresó igual, las vida les había cambiado completamente
nadie pudo precisar cuanto tiempo les llevó encontrarla, uno dijo que ahí nomás; otro, en cambio, dijo que le llevó días y días, que paso tormentas tremendas, lucho con animales salvajes, tuvo sueños alucinantes; otro más, quizás exagerando, que tuvo que sobrevivir a más de cuatro estaciones sin incluir, lo que él creyó que fueron, dos veces la misma primavera, todo en la más absoluta soledad… ni un pájaro con quien hablar
comentario sobre el tiempo de regreso nadie hizo
para los habitantes de las chozas todo les es común, el arribo de muchísimas personas en la búsqueda, los que nunca regresan y los escasos que si, que lo logran, que la encuentran… los efímeros que cambiaron
para ellos verla es cosa cotidiana, es parte de sus vida, casi te diría la esencia; cuando nace un niño, cuando de mozo se pasa a hombre, cuando se muere o se está enfermo, cuando alguien se pierde o adolece algún mal de amor, cuando se enamoran profundamente, cuando alguien se equivoca y enfila mal el rumbo, cuando el alma de los habitantes de las chozas lo requiere en definitiva
ves, para ellos es cotidiano verle, siempre necesitan una Canción, sin ella no existirían
en las chozas el tiempo se siente distinto, hasta con belleza, diría; la edad y su estado no es un castigo, es casi una virtud: el anciano aprende del mozuelo, la mujer del niño, el hombre de la mujer, los adolescentes de todos y todos de ellos y al revés también
aprenden a vivir, a gozar de la vida, porque cada uno sabe su Canción y todos cantan, la vida plena se hace canto, Canción
por eso hay tanta gente tratando de encontrarla, porque dicen que la Canción te cambia la vida, le da sentido y abre los ojos del alma
en las chozas hay vida viva, no sé si hay un solo canto o miles
cuando llegas a Gotana la vida fluye, sólo lo puedes entender después de haber estado con Ella y te haya dado tu Canción
cuando llegas a Gotana el silencio parece absoluto
perdón, Ella es, mf, el espíritu sagrado, quien compone cada Canción, quien entiende la mirada de tu alma y la hace brillar




