XX562 ACÁ (silencio espectral)

acá, en este lugar del mundo
donde puedo pisar la piedra y poner los pies en el río
donde puedo ver la montaña y la llanura
y andar por los montes
y ser bendecido por el trino de los pájaros
donde puedo verlos en vuelos serenos recortados en el azul del cielo
donde puedo ver el sol y la tormenta
donde la verde fronda te regocija el alma y la lluvia te empapa la cara
donde los vientos mecen los árboles con la suavidad de una madre
y azuzan los pechos de agitados los molinos
acá, en este lugar del mundo
donde las mañanas son fértiles de alegrías
donde sucede la dicha de estar vivo
donde el alimento no falta ni el abrigo
acá estoy lleno de energía vital
también acá, en este lugar del mundo
no muy lejos de esta energía
hay ciudades ensombrecidas
donde se aglutinan masas bajo el mandato como en la otra parte del mundo
tan ciegas y sordas como las demás
donde se ríen como debe ser
donde sufren como debe ser
donde sólo se ven la nariz y rompen los espejos
donde…
acá me pregunto una y otra vez (no hayo respuestas)
en qué fallo tanto que el hambre no se ve
por qué sigo gritando si todo sigue igual
otra vez vomito el alarido
el que me vacía el alma
y me hace perder el sentido de este acá
de este lugar del mundo
de esta energía vital que en definitiva sirve para nada
y me consume un silencio espectral
XX564 CIUDAD PORTUARIA

cae la tarde como un manto fresco y suave
pero el alma se me aprieta
se me aprieta con el tenor absoluto
de un viejo yunque aplastando mis costillas
yazco indefenso en la puerta del infierno
primero en la runfla de un dios que quiere asarme vivo
es el “darme cuenta” ese dios que me quiere ver en el fuego
dios inescrupuloso y malvado
serán las culpas que me atormentan
y me llevan al flagelo y castigo
o acaso miedo a un destino incierto
de oscuras y turbulentas aguas sabiéndome desnudo
cae la tarde en esta ciudad
que moja sus labios en la misma boca del río
ciudad portuaria
ciudad de la bandera
cae fresca y serena
yo en al parada del colectivo, quizás, esperándolo
eso si, sin saber si voy a subir o lanzarme bajo de él
hoy siento que estallo por compresión
XX565 NO PUEDO…

corre el alma por entre las costillas
de aquí para allá, del corazón a los pies
de riñón a riñón, a los tropezones
corre desesperada sin poder salir
cautiva por la reja de la piel
huye despavorida de la impiadosa bestia que anida en mi
el monstruo de la carne, milenaria sustancia del origen
puro instinto, deseo brutal y desnudo
yo intento encontrar el camino de la luz
el viaje espiritual que la aplaque, que la contenga
que la fusione al cosmos, a su pertenencia vital
me doy cuenta…
no puedo evitar este castigo impiadoso con que la flagelo
culpas, espantos clavándoles los ojos, arrancándoselos de a jirones
es que no hay perdón ni humano ni divino
viví el animal con todas mis fuerzas y consecuencias
aún con ella, desde lo más profundo
con la honestidad sagrada de ser quién era y soy
todo experimenté, trasgredí con bestia y alma los mandatos sociales
ley, moral, orden de la cultura
sin entender la fe, la felicidad
amar u odiar con absoluta pureza
me entregué y tomé en totalidad y crudeza
pobrecita ella… pobrecita
de tanto acompañar la bestia en la experiencia de vivir el ser humano
(el hombre, desde su esencia animal)
ella también se hizo bestia, un alma bestial
hoy no lo soporta más, quiere salir
huir, pedir perdón a los astros, a los dioses
al mar, a tus ojos negros, al hombre
pero no puede… no puedo
la bestia domina
la tiene atrapada en su red de piel
este delirio (alucinante locura)
tortuoso destino que me atormenta y no deseo
también me doy cuenta que quiero liberarla
… tampoco soporto más
que ande por ahí entre los pájaros y las estrellas
deseo abrirme un hueco para que escape
uno en la sien derecha
que ella vuelva a su melodía de acertijos
que busque otro cuerpo donde las bestias no habiten
y que no mire para atrás…
así no se lleva un último y nefasto recuerdo en su retina
el de mi cuerpo sobre una roca junto al río
bajo el sol de medio día
con la cabeza hecha un sangriento destrozo
y los sesos desparramados como hormigas aplastadas
me doy cuenta…
hay que dormir la bestia definitivamente
por piedad a mi alma y a esa humanidad que entiende nada…
ciega…
sorda…
tan felizmente olvidadiza…
XX588 PARECE

la cabeza cruje como un elefante seco al caminar
perturbado estoy
monte, pájaros y sol, empujan la puerta
la vida empuja
no sé si estoy preparado para abrirla
el hacer ha hecho estragos en mi
pala, pico, pisón, bajo el sol de la siesta, las herramientas del estrago
e ignorar los límites del cuerpo, el creer que lo puede todo
no, no puede… ahora lo sé
la cabeza cruje, estoy perturbado
los brazos con hormigas en vez de sangre
las piernas pesadas como dos bloques de mármol
por eso no sé si estoy preparado para abrir la puerta y lanzarme a la vida
temo naufragar cual barco de plomo lleno de piedras
mi alma inocente, sentada entre las costillas, me mira
ella quiere pasar la puerta y corretear en el monte
gritar de alegría
pero parece que hoy no tendrá quien la lleve
no me animo…
XX590 LA MANADA

quiso la muerte entrar en la manada vestida de serpiente
en el veneno, por la mordedura atroz al cuello, quiso entrar, de un cachorro
mas no pudo
el alma de la manada es toda una
somos un inmenso lobo
que ni el veneno de un universo completo puede matar
muerte y serpiente orillan el campo, alejándose
inútiles, avergonzadas
con el temor brillándoles en los ojos de la justiciera venganza
del alma del lobo… la manada
hacen cruces pidiendo el perdón
XX591 SONIDOS QUE ENSORDECEN

cimbra… cruje el mundo en el umbral de mi cueva
solemnes e histéricas urgencias se agolpan, se empujan
inútiles necesidades de silencios sin hablar
de silencios olvidados en premuras fermentadas
… quieren entrar
no hay lugar
la manada yace dentro… tranquila
sólo nosotros, los lobos, desde las rocas contemplamos
hay una barrera insalvable en la entrada de la guarida
los que están, son lo que son y nada más falta les hace
no hay premura que justifique un segundo perdido cuando el alma late
sólo así se construye el equilibrio, serenidad y completud
es la tierra, la cueva, la huesa
el darse cuenta de estar vivo
es el tiempo pendular que equilibra el agua, la balanza
sino, sólo sería un paréntesis vacío con su inaudita prisa por desaparecer
cruje, cimbra el mundo
y su sonido ensordece…
XX593 LIBERTAD

muerde la miseria con el sarcasmo del cáncer
lenta y dolorosa
mas no vence!
a feroces dentelladas defendiendo la cueva estamos, estoy
de la miseria, de la angustia, del abandono
de la impúdica desolación con que castiga lo normal
ese orden que todo lo domina
pero no puede, no lo dejo, no lo dejamos
la manada está alerta afilando sus colmillos para salir de cacería
aún con las tripas apretadas, el alma goza de la libertad
¡ser lobos, amigo… ser lobos es la quemadura ardiente de la vida!
XX594 ALEGRÍA DEL UNIVERSO

es duro, muy duro sortear la miseria con la cachorra pegada a la pierna
pero ella aprende a cazar
a que las circunstancias no la dobleguen
a no ceder un ápice ni retroceder
a mantener el alma libre y salvaje
a ser manada
es duro, pero bello verla, a pesar de todo, retozar sin cadenas
hembra creciendo
hembra expandiendo su pureza de origen
en la cueva late la alegría del universo
aullido profundo de la manada unida
donde seguimos derrotando el vacío
es duro, nada más
y no alcanza para detenernos…
XX595 … QUIZÁS SEA ESTO

quizás sea esto, la mordedura afable de la vida
ese sócrates un poco irónico frente a la agonía de la margarita
margarita que aún respira y pregunta
y él ahí tan en bola que se esconde tras una seudo sonrisa
por no saber que contestar
quizás sea esto, sí, lo que me convierte en el espectador atónito
que quisiera responder… la afable mordedura
me sé lobo, sócrates y margarita espectador al fin
espectador y protagonista en el circo incomprendido de la experiencia del vivir
¡de vivir como ser humano!
-(extraña y bella criatura, el ser humano, al costado de todo
sin pertenencia en esta prodigiosa tierra que le ofrece esta gota de universo
donde nunca pudo ser el hijo de una casa tan vasta
sólo el vecino destructor, porque no comprende
criatura, ya vergonzosamente ilimitada que va por más y más
con el impúdico afán de dominarlo todo
criatura ignorante al fin, que ni si quiera sospecha
que cuando se cierre la puerta de la gran morada
sólo el silencio la habitará… habremos desaparecidos
el telón… habrá caído definitivamente)-
quizás sea esto, la mordedura afable de la vida
que me hace sentir pleno y disfrutar cada segundo
cada instante, todo, mientras dure
quizás, sí, quizás…
XX589 SOBRAMOS

denso como una gelatina de musgo está el aire
golpea la boca
hizo calor de piedra y mar caliente
todo es lento, hasta costó el respirar
la vida, hoy, es extraña
el sol mordía sin piedad
dolió el más mísero pensamiento
ya no está, se ha dormido, el sol digo
pero la noche viene mal herida
con mil buques muertos a cuesta
y uno sólo puede intentar respirar
ni las lágrimas salen, la presión las comprime
el alma sofocada pregunta: hasta cuando vamos a aguantar
siento que poco falta para estallar como una hormiga aplastada por un camión
la vida es extraña
parece que la tierra nos está explicando algo
el cuanto daño le hemos hecho
ella es quién no puede más
no soporta y se manifiesta de a poco
como ahora con esta densidad
extraña la vida
nos quejamos pero seguimos haciendo todo igual
no será que en este mundo sobramos
XX598 OTRA MAÑANA

es hoy otra mañana cualquiera
acá, en esta ciudad bendecida por el río
(agua, no creo le vaya a faltar)
esta ciudad donde el prócer inmortalizó los cielos en una bandera
la nuestra, la argentina
es otra mañana cualesquiera
con sus ruidosos motores
su sol, ya, rajante queriéndote quemar hasta las ideas
sin pájaros, con sus árboles aburridos
que aún yacen, sólo por que dan sombra a las veredas
con su gente muy apurada, es febrero
unos vuelven, otros se van de vacaciones
y la ciudad parece, a veces, un gran hormiguero
con su s rotaciones de ejércitos con mucha prisa
es hoy otra cualesquiera
donde me he levantado temprano, con las primera lágrimas del alba
con mi memoria de montes en las pupilas
una nostalgia verde llena del bullicio de zorzales, calandrias, loras
donde poco a poco se diluye
y ando como una vela con su llama extinguida
con el humo zigzagueante de una tenue tristeza
tropezando con los avatares de esta ciudad
donde se transcurre mañana tras mañana como debe ser, como debe ser…
es otra mañana, hoy, acá
donde comprendo que no pertenezco
que extraño mi cueva, la manada, el olor de los corrales
las correrías de los cachorros, la silenciosa compañía, a veces, de los búhos
que extraño el monte, mis pinceles
y esa soledad profunda donde el alma se entrega al universo
donde se mixtura con la fronda, las piedras, el río, en un extenso diálogo
es hoy otra mañana cualquiera en esta ciudad orillera
donde la resistencia se ha encendido
donde claramente me doy cuenta: que los lobos se asfixian en las urbes
y que al mío, paulatinamente, le cuesta más y más respirar…
XX450 COMO DE COSTUMBRE

como de costumbre
hundo los pies en el barro en vez de volar
no puedo, no puedo es mi naturaleza
siempre hundirme en vez de hablar con dios
parece que quiero los infiernos, la divina comedia
parece hábito la tragedia
el ir a ninguna parte
el llevar el destino a pasar por el orificio más estrecho
donde uno sangra siempre y siempre te aplasta la roca
nunca un vuelo de placer por los cielos junto a los pájaros o al vino de los poetas
siempre abajo entre espinas, arena y piedras con filo
el único vuelo, el ínfimo que se sucede en cada salto al abismo
este matarme diario, el suicidarme de a poco y sin pausa
haciendo de la muerte una aburrida y extensa costumbre
¡qué gusto estúpido comer fideos de trapo con hamburguesas de vidrio molido!
¡¿por qué puta siempre sangre, siempre el dolor inextinguible del alma?!
¡¿y por qué no la risa, la alegría, un buen vino o un bife de chorizo?!
¿por qué tanta cloaca, si hay pastos verdes donde retozar con amor?
¿amor…? ¡¿qué mierda es eso que no sea vinagre y hiel?!
¡otra imbecilidad: retozar en los pastos verdes con vinagre y hiel!, ¿ves?
todo es así, ¡me doy cuenta!
se que sobro
¿para qué sigo insistiendo en sostenerme vivo?
¿no te das cuenta que sobro?
hoy me hace falta aquella bala que en su cara tiene mi nombre
¡¿pero qué puta estoy diciendo, si ni siquiera ese nombre me nombra?!
¡qué horror, soy prisionero de mi mismo!
no me aguanto, hoy no me aguanto más
norte y sur, este y oeste se me han mezclado
rota la brújula y la noche está cubierta sin estrellas
llovizna y mis pies están húmedos
¡¿qué más puedo pedir para alimentar esta puta costumbre de hundirme en el barro?!
XX492 ESCRIBIR VIDA

escribir vida con la otra mano
sin hundir en la carne la gubia
sacándole a la noche la tinta que mancha
y a la cruz, clavos y sangre
-¿para qué sacrificar más cristos
si sólo hay un mundo por salvar?-
dejar que los ríos vayan, siento
no ser pez que remuevan sus lodos
ni castor haciendo murallas
¡que vayan, que vayan!
escribir vida con la otra mano
la que soltó pájaros
la que penetró en fuego de los infiernos
la que no se puede mutilar
la que da caricias y seca lágrimas
la que apretó muy fuerte los bordes del mundo
para que no estalle de dolor
la que el corazón abraza
escribirla en la sensible piel humana
en el rocío y la lluvia
en los pechos lechosos
en la mejilla de mi hija
escribirla entre la mar y la arena
en los grotescos labios del volcán
en la melancolía del poniente
en el potrero, en los caballos
escribir vida con la otra mano, quiero
de otra forma
con otros ojos
¡porque cuenta me doy!
cuenta de que es dinámica
es acción
no hay vida quieta, es movimiento
…movimiento y reacción
y así se expande, duele
se vomita y llena de luz las sombras
para calmar la sed de ser lo que inequívocamente somos
sustancia y eternidad, aunque no entendamos nada
-¡con la otra mano quiero escribir!-
XX493 INTENTO VÁLIDO

-naufrago en esta mar
cual fenicio maldecido por dioses iracundos-
por tabla: el cuaderno al que me aferro
por comida: la hiel de los infiernos
mi propia vida
el amargo dolor de la incertidumbre
aplaca la sed de mis preguntas
una y otra y otra vez
así vomito, para sobrevivir,
palabras encadenadas, simulacro de poesía
lágrimas de tinta negra, mareos de mi oscura alma en la neblina
cuenta me doy
que el destino no es llegar a la orilla
sino ser el pútrido alimento de voraces tiburones
-quizás se envenenen, como envenenado estoy-
aún así
aún así amigo mío
por instinto de lobo herido, de guerrero desarmado
sobreviviré dando feroces dentelladas
…hasta el fin
…sin claudicar
aunque me quede sin una gota de sangre
sin una lágrima, envestiré a mansalva
porque presiento que el intento vale, lo sé
XX474 ARDOR (concatenado al XX473)

un presentimiento oscuro
como la oscura sangre muerta de un toro
que ha entrado en el ansioso tiempo de su parca
se me chorrea en el alma como un lodo pestilente, denso y triste
impotente, con una pena que me acongoja y desespera
vuelvo la página para mirarte a los ojos
y desplomarme abatido por la culpa
la culpa de haber gritado en vano a tanta sordera
de haber hecho nada por estar atado, como Ulises,
al rígido mástil de la locura
un presentimiento que carcome y duele
más al ver tantas cruces en el río
todos esos yo que flotan en la jangada
manso rebaño de oxidados muertos
descartados seres que navegan a la deriva
como pueblo sometido, piara...
mansa majada que no recuerda la mordedura del lobo
que no recuerda la sustancia ni la dignidad
así caigo como un muñeco de trapo
sobre una zaranda inmunda que me destroza
presiento también, que dentro de muy poco
no seremos mas: vos, él ni nosotros o ellos
sino, sólo el signo con que nos hayan marcado en el rostro
un nada más dentro de tantos otros nadas
llueve
dentro mío llueve
y mi piel seca se aja
quizás esta lluvia pueda empaparme el alma
y amenguar este ardor que hoy me quema el pecho
para poder sobrevivir, quizás, un día más
XX473 TITIRITEROS

una multitud de cruces navegan a la deriva
como peces muertos de rústica madera
por este río de sangre y lágrimas
que desesperado corre hacia el abismo
y estás vos y vos y él
hay niños, la mujer de la esquina con ruleros
el panadero del lado, el quiosquero con ojos de huevos
jóvenes sin sentido
mi hija, mis hijos, los tuyos, tus nietos
estamos todos, como grandes extraños y desconocidos
con la boca abierta, el rostro obnubilado
con los brazos abiertos clavados a la madera, mirando el infinito
estamos navegando en este río
mientras en las orillas algunos pescadores
titiriteros del espectáculo de la vida ajena
empujan con desprecio las cruces que se arriman, hacia el centro del río
para que no se desarme la nefasta jangada
la de los peces muertos de madera a la deriva
nos llaman pueblo
y todo, pero todo lo hacen por nosotros desde la orilla
para que el pueblo siga unido
¡que estúpido me siento al verlos y verme
ahí dóciles, crucificados, yendo hacia los abismos!
y esa frase fabricada por los iluminados pescadores de la orilla
los que nos construyeron las cruces para salvarnos
la de: “EL PUEBLO UNIDO JAMÁS SERÁ VENCIDO”
mientras de a uno nos tiraban al río
me hace sentir definitivamente:
un ser inocente y despoblado por haberles creído
XX478 HUESOS

los huesos, pálidos ellos, están bajo la escarcha de tu carne
te sostienen, van con vos totalmente resignados
van a todos lados metidos ahí, entre la escarcha y tus entrañas
llevando tu vacío, peso profundo, tu karma
en ellos, muy dentro, les fermenta la memoria primitiva
el ser humano
y se van pudriendo, dejan por fin de latir, te olvidan
quedas así, escarcha, podredumbre y entrañas
una imagen más entre el rebaño
un nombre arrodillado en el silencio mismo de tu –deber ser-
al que representas con exagerada prolijidad
y mucha más estupidez
XX480 INMENSURABLEMENTE

-pronto seré fantasma y el vacío del mundo
se ensanchará inmensurablemente-
acá, ahora
dejo que naveguen mis sentidos
que recorran de punta a punta los laberintos
que busquen, palpen, huelan
todos los recovecos de las catacumbas
que se sumerjan en las profundidades
que pregunten, que me llamen
-son emisarios de mi
del alma a plena consciencia-
acá, ahora, hoy
más que nunca me necesito entero
mi cuerpo ha crujido
se ha podrido por dentro
mi vida de desasosiegos corrompió la carne
debo saber de mi sustancia
del estado del alma
con cuanta esencia pura cuento: debo repararme
restaurar el cuerpo, alinearlo con el alma
juntar las partes escindidas, volver a la unidad
XX483 GANAS DE GRITAR

“acaricio una piedra y acaricio el mundo”
sacanueces
dejo de acariciar la piedra
me siento al lado del río
-todo tan silencioso-
lo veo correr imperturbable
como con una idea fija
como con una urgencia única, fija
ir, ir e ir
va, siempre va al mismo lugar
donde por fin se vierte, se diluye
no se pregunta por otros ríos
ni por su cauce ni por sus peces si está muertos o vivos
va callado replicando la huella de su destino
como una extensa letanía, procesión de lágrimas
ejércitos de lágrimas, ¡excedidas manifestaciones de lágrimas!
un llanto continuo y mudo
algo que nunca se dirá, pero ruedan por la mejilla del mundo
-todo tan silencioso-
sentado acá, al lado del río
ya sin acariciar la piedra ni el mundo
mirando el río y mis pies
mirando mis dedos moverse lentamente
acariciando esa tierra que piso
como se acaricia con dulzura la cabeza de un hijo
con regocijo en el alma por lo que vivo
siento en lo más profundo: cuanto tengo de río
y una lágrima me rueda como las del río mismo
tengo la certeza de que la vida mía
está inmersa en la huella de mi destino
y voy… y voy…
-todo tan silencioso-
mientras, en la margen de en frente del mismo río
dios, con un palo hurga las aguas, los destinos
juega sin mirarme ni prestarme atención
¡no me da ni cinco de bola!
pero me deja ver una tenue sonrisa de cristal
(como si todo lo supiera)
¿alguna vez estaremos de la misma orilla?- me pregunto
la respuesta cae con soberbia con otra pregunta: -¿para qué, si no existe?
pienso: que de existir… habría una sola orilla y nada más
-todo tan silencioso que me dan ganas de gritar-
XX486 PASAR EL INVIERNO

esta muy cerca la primavera
hay que pasar , sólo, la tristeza del invierno
sus puñales de frío
el estar escondido
hay que pasar, nada más, el muro de hielo
los jueces con resfrío, balas, consejos
palabras de los que se dicen amigos, las sin sentido
soledad, la indiferencia con que el mundo castiga
pasar secos arroyos , árboles caídos
culpas incrustadas en las manos, estigmas de lo que hemos vivido
pasar las avenidas, locales vacíos
desiertas plazas con bancos sin sentido
las mujeres de polleras cortas que tiemblan en las esquinas
como por dentro silenciosas tiemblan las estatuas de mármol, de bronce, por las noches
ahí, abandonadas a la intemperie de sus rígidos destinos
estatuas que nadie ve
esta muy cerca la primavera, los pastos verdes, el agua de los ríos
los rosales del parque con sus rosas encendidas
la fronda, el aire tibio, los aromas a jazmín y magnolia, la fronda, el gentío
los pájaros con sus plumas calentitas y que ahora parecen de vidrio
sólo hay que pasar el invierno, lobita mía
para volver a morir un poco más
sintiéndonos vivos




