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T831 Posible crónica de un viaje

T831 Posible crónica de un viaje

   un salto largo poblado de sueños estás por dar,

 subirte a la calle de la despedida e ir hacia el norte,

allá a la derecha de donde nace un sol de colores insospechados,

 donde te espera el hechizo (ese que una noche en la vigilia del infierno creaste para escapar)

    no habrá dioses que guarden aquel secreto ni ángeles guardianes que protejan a tu niña, sólo pájaros asustados que te servirán de guía, un búho de alas anchas y blancas será tu estrella y un abismo entre vos y tus recuerdos serán tus pies ligeros, esa urgencia de agua fresca imposible de detener   tus ojos negros, tu pelo negro, y tu cara firme sin lágrimas ni culpas, apoyadas contra el viento que sopla desde el infinito, crujen    (será el dolor que cimbra en las entrañas, lo que no puedes comprender con tus pupilas heridas que no cesan de sangrar)   habrá en cada costado una lanza hurgando entre tus costillas y en el centro del pecho el puñal de la despedida   no ha de haber más lugar en tu bagaje, ya repleto de nada y posiblemente alguna utopía por nacer   quizás sea la vida amiga mía, la vida que bosteza de aburrida una vez más    contarte de mi querría, pero habría tan poco que agregar, quedaré aquí, casi abandonado como quedan los perros cuando los amos se mudan y allá no hay lugar, husmeando, venteando, norteando, esperando como se debe esperar, como cualquier amigo o fiel animal  

T747 HOY ME DIÓ VÉRTIGO LA ETERNIDAD

T747 HOY ME DIÓ VÉRTIGO LA ETERNIDAD

 Sobre la espalda un ramo de crudos inviernos, florecen, se hace larga la noche y ese conjuro de albatros y mares sin playas me asusta. Hoy me dio vértigo la eternidad. Si he de morir, que sea transitoriamente y acá sobre este suelo y que esta misma tierra me contenga y me cobije entre sus brazos húmedos. Como te dije, me da vértigo la eternidad y terror lo definitivo. Sobre la espalda un ramo seco de desiertos se resquebraja, pierdo el sentido, el tiempo se desvanece a pesar que intenta aferrarse a los espejos. No es a mi a quién muestra, son caricaturas o caretas donde se emperifolla, donde se maquilla el vacío para la próxima muerte. Muerte, tiempo y espejos difusos, años, tropel de asustados caballos con que atropella la conciencia. Y un sereno lago con dos cisnes divagando, es mi alma de poeta. El niño niño, el que muere, que no es eterno, el que no ha muerto, el que se escapa de los relojes, el del límite ilimitado del infinito, el universo del otro universo, quizás yo. Toda la idea infinita y perenne, como el instante y la lágrima. Sobre la espalda te decía, suceden tantas cosasy yo, yo que no las puedo ver... ¡Me da vértigo la eternidad!

T768 OCHENTA KILÓMETROS POR HORA

 En esa espalda de brumas donde el peso del universo descansa, donde la voz recorre ilimitada las distancias y trae los gritos cavernarios arrancados a las piedras, arrancados en el primogénito parto, el de la luz y la sombra; donde la lluvia lava la huella del olvido y el rastro tangible de los pájaros, de los que no pudieron volar; donde las tormentas arrecian contra la frágil memoria. En esa espalda, decía, donde el invierno se curte y se hace cristal el rocío; donde nace el ojo del huracán cósmico, el del minotauro ciego; donde abarcan las miradas el último presagio; donde la mano tiembla cuando esculpe el epitafio y las sombras lloran y gimen… y gimen y lloran con lágrimas endulzadas en agua bendita…                  …Sobre esa espalda, con el filo de la mirada, sin angustia ni dolor, sigiloso e imparable, sin descubrirse el velo, el destino fue dibujando, palmo a palmo, el plano de tu muerte. Vos, ignorante y soberbio, por la mera ilusión del poder, apretaste más y más el acelerador al entrar en aquella curva con serruchos pronunciados…Después, mucho después, alguien dijo que ibas como una bestia enloquecida, que el velocímetro de tu auto quedó clavado en los ochenta kilómetros por hora, como testimonio de tu locura;  aquel cinco de Febrero de mil novecientos treinta y tres.No se porque lo recordé, quizás sea por que hoy me duele la espalda.

T769 MISERIA Y MUERTE

 Todo un incendio de pájaros me parte los ojos y lloro.La miseria y la muerte se ensañaron con la puerta de mi casa,la derribaron y te llevaron.Te llevaron dejando tu cuerpo, vacío, durmiendo en la cama.Sobre la cama yace mi gata muerta, ¡Sara ha muerto! Y muerto también estos años donde fuimos encajando nuestros lenguajes, donde hacíamos la magia de parecernos inmortales, eternos; sólo animales y alma. Y nuestras miradas unidas en un horizonte infinito.Escupo sobre la roca del tiempo, sobre el frío de la muerte, ese vacío lleno de frío y nada; sobre este incendio de pájaros que me parten los ojos, sobre mi llanto, inútil llanto.Tan inútil como haber creído en la muerte de esa muerte, en la muerte de esa miseria; de esa, la que abarca todos los rincones de mi triste casa.

T744 SE HAN SOLTADO

T744 SE HAN SOLTADO

  Un puñado de pájaros, llamaradas de plumas que me incendian el alma, se han soltado de mis ojos. 

He perdido el rastro, como un buey viejo y ciego, las luciérnagas que jugaban al destino se han secado entre olvidos y flacos inviernos.

 Cruento es encontrarnos mirándonos entre los ojos y los postigos cerrados.

 Figuritas de papel, escapados de un cuaderno atiborrado de estupideces, donde la vida fue escribiendo capítulos de una barata novela de amor, fuimos. 

El silencio quebró las rodillas, ¿te acordás?,y el grito que nadie contestó, como un sable mellado tajeó el aire. 

Y vos y yo nos desparramamos desangrándonos en tiempo y dolor y nos dimos la espalda.

 A pesar de tanto todo, de tantos alaridos ahogados, de tanto olvido clavado a presión,

 a pesar de estar todo amurallado:  

un puñado de pájaros, te decía, se han soltado de mis ojos…      ¡qué lo parió, como te extraño, carajo!  

T743 ¡QUÉ PUTA ES NUESTRA VIDA CARAJO!

¿Dónde se desgarrará tu blusa esta noche?

¿Cuál trago será el que te decida?

¿Con cuantas rúpias te comprará la muerte?

¿Te volverás a entregar con ojos de virgen?

¿A caso, volverás al rito de soltar la bestia insensible?  

¿Volverás al sexo atroz, al vómito y al olvido?

¿Volverás a la esquina tantas veces como puedas?

¿Aguantarán tus huesos flacos y tu estómago?

¿Podrás quitarte la piel de muerta que te sostiene el alma? 

¿Te acordarás de mi y de la lluvia?

¿Tu boca será otra vez una caverna gélida?

¿Masticarás el semen entre arcada y arcada?

¿Te acordarás de mi y de las golondrinas? 

¿Te acordarás de tu nombre y del nombre que te puso nombre, del espejo infinito del tiempo?

¿Después volverás a la esquina para arrastrar tu destino entre pierna y pierna?

¿Te habrás lavado bien el sexo?

¿Te habrás perfumado con tus colonias de cinco centavos? 

¿Contarás, otra vez, los billetes sentada en el cordón?

¿Y después, Silvia, volverás a tu casa donde te espera el Ramoncito?

¿Le darás de nuevo la teta, le cantarás una canción de cuna y te dormirás a brazado a él?

¿Pensarás en mi, que estoy a tu lado, en que mañana madrugaré para ir a trabajar, entre sueño y sueño? 

¿En mi?¿Justo en mi?

¿Pensarás en mi, que ni en sueños te conozco y ni siquiera te imagino?

¡Qué puta que es nuestra vida, carajo, con lo que me hubiese gustado conocerte!        

T737 POCA AZUCAR

      -Poca azúcar al mate-, me decía, y ahí me di cuenta que pensaba en vos.   “Pensaba en vos”: cuantas cosas pasaban por mi mente entre estas pocas palabras, y se me achicaba el pecho, y la sonrisa, por ahí, se me dibujaba; pero se me cayó la boca por los costados, una tristeza loca e inexplicable se instalaba en el alma.   -Poca azúcar al mate-, me repetí; estabas justamente apretada entre mis dientes, me dolías, algo me decía que era como una primavera impúdica lo que me azotaba las costillas, quizás eso del “amor”, y más fuerte apreté los dientes.   -Poca azúcar-, una y otra vez.    -Poca azúcar al mate- y cuando lo tomé era almíbar.   ¡Juna y gran puta con el mate dulce y el pensarte!   Y me dueles y me duele darme cuenta que lo que me anida crece, crece, como una rebelión de leones y búfalos, que ciegos empujan.   Pensaba en vos mientras me daba cuenta que decía: -poca azúcar, al mate poca azúcar, flaco, que esta parece imparable-.

T731 OJOS DE MADRE

T731 OJOS DE MADRE

   ¿En qué confín del universo las estrellas callan sus ojos?/ ¿sobre qué témpanos suenan las trompetas de los arcángeles?/¿por qué juntan agua sucia las esquinas?/ ¿por qué caminan bamboleando las caderas esas mujeres?/ ¿por qué son reinas sin reinos, esas mismas mujeres?/ ¿por qué son tan baratas las putas?   ¿En qué confín las estrellas callan sus bocas para no pronunciarles el nombre, para que nos se les asome una luna, para que no sueñen ni amen, ni conozcan un Domingo bajo el sol?   ¿Sobre que témpano suenan esas trompetas de miedo, los bronces que llaman a los héroes, a los reyes por sus reinas, los que las salven por un instante con las eternas baratijas?   ¿Por qué juntan agua sucia las esquinas de las putas?/ siquiera sirviera para que les laváramos los pies como la María Magdalena se los lavó al Cristo de la cruz.   A cada pregunta una gota más al la soledad de los océanos/ otro silencio que empedra la calle desierta/ y vos y yo que pasamos tantas veces gastando hasta lo inconcebible los zapatos y el alma/ por esas calles/ por aquellas esquinas/ denunciamos en la palabra la impotencia y lo irremediable frente al destino.   Y vos y yo, decía, absurdos poetas de cuarta/ cajoneamos el dolor escondiéndonos tras el vino/ pero ebrios se los gritamos a las calles vacías/ apoyándonos en las farolas de alguna de aquellas esquinas.   Las putas nos bendicen con la tristeza incrustada en sus miradas/ y nos llevan/ y nos tiran sobre un catre/ y se quedan cuidándonos con los ojos despiertos/ con la mirada atenta y profunda de una buena madre.  

T732 FALSOS HISTORIADORES

T732 FALSOS HISTORIADORES

 

   Tanta historia que no menciona la ilustre historia.   De esos tantos generales que se escondían en la trinchera de entre sus piernas,donde les ganaban batallas, ya perdidas, a golpes y empujando, jadeando como chanchos civilizados, a punta de fusiles, con el filo de la muerte en sus cuellos o en sus sienes.   De esos tantos senadores eximios de labia universal y dignísimos diputados de lengua de punta en blanco, que vendieron sus votos en los recónditos jugos, de las urnas entre sus piernas, donde las llenaron de semen con promesas de papel y carbón o de algún puesto fuera del cabaret.   De tantos curas, vicarios, monseñores y sacristanes, que las confesaron piernas abiertas y empujaron su perdón vagina adentro y santificaron la violación de la inocencia consensuada en cielos lejanos.   De esos tantos ricachones que les llenaron el cofre hasta irritarles el clítoris con el vil metal, que las hicieron putas en plena pubertad.   De esos otros tantos doctores de triple apellido y ninguna consideración, con dientes de oro y monóculo de plata, que les transitaron entre las piernas, billetes en mano, en busca de un eterno amor, por fin carnal, prometiéndoles, el: -ya me estoy por divorciar-.   De esos tantos simples, brutos pervertidos, que las ponen en vidriera con precio expuesto bajo el calzón, hija, hija de la hija, hijastra de mala condición, para que ayuden en la casa mientras se ahogan en cigarros baratos y alcohol.   Tanta historia que no menciona la ilustre, que mencionamos nosotros, los tantos poetas, los acérrimos transeúntes, los que quebramos la noche bar a bar; las putas que mencionamos, decía, de ellas trato de hablar. De tantas mujeres, que por que necesitan o quieren o no pueden otra cosa, o por lo negro del destino, del destino renegrido...   De esas tantas, las que abren las piernas, casi sin pensar, que cambian historias, casi sin querer, que inventan próceres, casi sin darse cuenta, que dieron placeres, con el estómago vacío, por obligación comercial, casi como cumpliendo con el deber a la patria como debe ser.   De tantas mujeres, de esas tantas, de las que vos y yo hemos visto en las calles desiertas, en las empedradas de tristezas y malos olores; de esas enormes mujeres que después de enjuagarse los humores lujuriosos vuelven a sus casas por las madrugadas y alguien les dice: -mamá-...   De esas tantas mujeres, grandes mujeres con palabras mayores, de grandes historias, de la puta historia de las putas, la de que la ilustre no menciona, es que quería hablar...   Pero no puedo, no tengo altura moral ni espiritual para hacerlo, sin herir y blasfemar a esta sociedad de hipócritas y falsos historiadores.       

T726 HIJA, NIÑA Y YO

T726 HIJA, NIÑA Y YO

   fuerte galope resonó en la boca oscura de la montaña/ no era un tropel de blancos pegasus/ era el Gateado, caballo de viento, apurado por encontrarse con la luna   ella saltó las crestas empedradas/ y en el terciopelo de la pampita/ en el bajo  de la quebrada se encontraron   era la cita a la que no podían fallar    él se acostó mirándola fijamente/ ella lo envolvió de caricias/ se amaron toda la noche/ adolescentes irrepetibles/ se amaron más allá de la misma muerte   no resistieron más/ en la madrugada partieron   la niña lo encontró recién entrado en la muerte/ no lloró/ en sus ojos pudo ver la luna, aún, brillando/ hablando de amor   enterramos el cuerpo ya entrada la mañana/la luna latía bajo sus párpados/ bajo un sol de pájaros y muchos te quiero/como a un viejo amigo que decidió partir   disimulamos el agua que rebelde de los ojos escapaba/ la hija, la niña y yo   él seguirá con su luna/ traviesos adolescentes/ ya sin prisa/ detrás de las montañas/ enamorados para siempre

T733 NATURALEZA HUMANA

T733 NATURALEZA HUMANA

esta catedral de ignominiascalle de sombrasla de adoquines y olvidosla de charcos y ratas y viejas historias la de cafisos y malandrasdonde rústicos marineros hicieron agua sus más carnales deseosy los señoritos se jactaron con ínfulas de malevos esta catedral de la miseriala calle de los burdelesdonde en algún umbral esperaban Ivón Jacqueline o la alemanadonde una moneda escaleras arriba te hacía rey por unos instantescapitán en mares de sábanas raídas exóticos aventureros de los montes de venusdonde se escucharon las historias más fantásticasdonde se lloraron los dolores más profundosdonde se enterraron los amores más amadosdonde cada Ulises encontraba su Penélope (parada en el umbral con las polleras cortas el cigarro encendido oliendo a roon revoleando la cartera con la piernas temblando de frío) esperándolo esa catedral sub-humana de recónditos tuguriossolitarias esquinasde farolas y adoquinesdonde la humanidad nace desde el fondo en cunas de arpillera y mierdadonde se sucede una noche continua ahogada en humos y alcoholdonde los fantasmas se aburren y la muerte sabe esperardonde las putas y las lágrimas son una misma historiadonde el tiempo de ese oficio (el de ser puta) quedó detenido para nunca más cambiar esa catedral te decíasigue inmersa en el hombreen el alma del hombre que sobre esta tierra habitaes quizás el cenit de su naturaleza    

T721 VINO A VINO

                                                         Los versos en letras cursivas, pertenecen a la poeta y amiga, Tamara Pachado; con quién tuve el gusto de mirarnos a los ojos vino a vino, hasta el amanecer y entre los dos soltar estos versos     

Tengo en lo ojos cargada la noche/y el vino deja la copa/ y por tus labios, tu lengua, tu garganta, por tus entrañas, alma adentro va/ ¡ay con estos ojos!/ con esta noche que me ciega/y el vino entra y entra, para quedar   No se va/ anida el corazón con el gesto antiguo e los tejedores/ se cuela por la carne para teñir de rojo las primeras sílabas/ aquellas que abren los campos al amanecer   También se esfuma cuando se queda/ pero el sumo marca su terreno para recordarlo   ¡Ay con esos ojos que se pierden!/ y la pérdida transforma el corazón en un buscador implacable   ¡Ay con estos ojos y ese vino!/ vos ahí llenando el alma y la noche mi ojos/ tejiéndola con vino/ ¡ay que no veo!/ pero te siento/ y te siento como una como una gota de lluvia de rosas rojas, resistiéndosele  al invierno/ alma adentro vino a vino/ vino a vino  

T719 NACIMIENTO

  quito las manos

enrollo miradas

voy sacando recuerdo piel adentro

olvido 

recuerdo olvidos

seco lágrimas

retiro los besos que aún se esparcen en la casa

me llevo el olor del cuarto

olvido 

cierro la ventana

tengo frío

echo al hombro el calor de la cama

abrazos y tantos –te quiero –como puedo

olvido 

y los –buen día -junto

y el murmullo casi misterioso de fantasmas

y el sol golpeándonos la cara

y el aire fresco entre mirada y mirada

junto

y olvido 

dejo los pies en la puertalos l

leno de partidas

alzo las últimas sonrisas que sobre los muebles quedan

olvido

y olvido 

y mi espalda a tu puerta –ya –cerrada queda

se me trepan dolores lágrimas tristezas

me sobrevuelan las penas

lleno de olvidos el alma 

voy –así por fin -al nacimiento de la muerte

a olvidarnos

T723 ¿CÓMO FRENO?

     ¿Cómo freno los caballos desbocados, esta sangre loca que brota por mi pluma?/ ¿Qué hago con la noche que se llora entre estrellas diluidas, que se desborda como tus ojos y los míos, pájaros y lágrimas?/ ¿Cómo respondo las preguntas que se esconden en el último cajón?/¿Desarmo, acaso, la valija del último viaje, le quito la piel del tiempo?/ ¿Será posible tener quieta la mano?/ ¿No escribir epitafios?/ ¿Deshabitar la prosa, quitarle los versos uno por uno, o a un poema de amor inhibirle la melancolía?/ ¿No sería como desmembrar una vaca mientras camina o arrancarnos las uñas, quemarnos los ojos, mutilarnos las orejas o el pené?/ ¿No sería como arrancarle la lengua a Dios o cortarle la mano con que hizo el Domingo?/ ¿No sería como quitarnos el sol de entre las costillas?   ¿Cómo freno los caballos sin que claudique el universo y mi destino?/ ¿Acaso te sirvió Alejandra, frágil y estúpida Alejandra, como te decía mi amigo, o a vos poeta que te gastas las rodillas tras un vaso de vino seco, o a vos arquitecto de la palabra, el de las nueve esquinas, que miras por dentro los blancos muros de Oliva?/ ¿Conocen a alguien, aún, que se haya escapado del infierno vestido de mameluco rosa?   ¿Cómo freno los caballos y le bajo el volumen a tantos alaridos?/ ¡digan, diganmé por favor!

T722 Y VUELO

      un canto de olivos y naranjos frescos recorre el alma/ paz sin tinieblas reposa en los sentidos/ me abarcas/ en las entrañas siento tus manos tomar las mías/ y vuelo/ me llevas en vuelo/ liviano de dolores me sumerjo en tus pupilas/ y vuelo/ recorro el espacio que no quitó el olvido/ soy conciencia/ y vuelo/ y sueño/ y no pregunto/ voy/ nada más voy donde me llevas/ con un crujido de pulmones me grito libre/ libre/ más allá del bien del mal y la muerte

T716 BOSTEZOS

punta que perfora

 

pulmón que grita

 

sangre desaforada huye

 

no entra aire

 

suena música intestinos adentro

 

nada digo

 

cierro ventanas

 

rompo postigos

 

 

y bostezo

 

 

y no me muero

 

pero maldigo

 

hasta acá llegué

 

orilla y mar se olvidan

 

mar de espalda regresa

 

orilla va

 

espalda a espalda quedan

 

 

y bostezas

 

 

ni uno ni otro

 

esperan encontrarse

 

rodeando universos

 

pájaros confundidos suicidaron sé

 

volaron viento en contra

 

contra vacías murallas se estrellaron

 

ilusos creyeron haber amado

 

 

y bostezamos

 

 

ni nos dijimos chau

 

maldigo impotente

 

maldices

 

y hasta ahí pudiste llegar

 

 

 

T715 ABRIL MALDITO (II)

   pienso

 

   abril es interminable/ angosto/ apretado como un pasillo largo que desemboca en una sombra silenciosa/ denso patíbulo y oscuro
   los pájaros no pueden volar tan lejos/ no pueden acarrear tanta mierda/ ni lavar las lágrimas de la cara sin rostro
   los pájaros, mis pájaros son apenas murciélagos sudorosos ante la mirada desatenta del dios que me abarca/ ese dios que le importa un carajo si la espalda de tu destino tiene una marca con sangre coagulada/ un dios narcisista que sólo espera un espejo de plata y tu oración entre llanto y llanto
   abril de dioses macabros que te empujan los dientes para cortarte la lengua/ que te ahogan en alaridos/ y golpean/ y golpean/ una y otra y otra vez hasta que se te seca la piel/ y después te usan de alfombra seca magra y sucia
   abril maldito que no me deja suicidar con alegría/ que no perdona ni me deja perdonar/ abril maldito/ maldito
   ¿hasta cuando crees que resistiré esta ausencia de latidos convulsiones volcánicas de mi sangre?
   ¿hasta cuando puedo resistirte (maldito maldito) con el alma vacía y la sonrisa de piedra?
   ¿hasta cuando abril interminable?/ abril de tristezas que agusanan mis entrañas

T718 NACIMIENTO

 

quito las manos

 

enrollo miradas

 

voy sacando recuerdo piel adentro

 

olvido

 

 

recuerdo olvidos

 

seco lágrimas

 

retiro los besos que aún se esparcen en la casa

 

me llevo el olor del cuarto

 

olvido

 

 

cierro la ventana

 

tengo frío

 

echo al hombro el calor de la cama

 

abrazos y tantos –te quiero –como puedo

 

olvido

 

 

y los –buen día -junto

 

y el murmullo casi misterioso de fantasmas

 

y el sol golpeándonos la cara

 

y el aire fresco entre mirada y mirada

 

junto

 

y olvido

 

 

dejo los pies en la puerta

 

los lleno de partidas

 

alzo las últimas sonrisas que sobre los muebles quedan

 

olvido

 

y olvido

 

 

y mi espalda a tu puerta –ya –cerrada queda

 

se me trepan dolores lágrimas tristezas

 

me sobrevuelan las penas

 

lleno de olvidos el alma

 

 

voy –así por fin -al nacimiento de la muerte

 

a olvidarnos

 

T717 ?... (HAGAMOSLO)

   no disimulemos/ no hay sombras detrás/ ni blancas ni negras/ trasparencias/ sólo el confín donde se pierden las miradas/ donde nace el olvido/y a veces un arco iris sepia/ nostalgias sin fortuna
   no nos disimulemos/ la piel no yace sobre la carne/ intemperie de huesos azules/ y duele/ y arde/ como arde abril en mis ojos/ como quema aquel septiembre en tu boca
   ¿hacia dónde camino?/ mi pájaros no están/ son puntos imaginarios/ fantasmas de una línea muerta/ inalcanzable horizonte que perseguí
   ¿hacia donde iras con esas frágiles alas?/ ¿a la ciudad de los altivos tambores y trémulos niños?/ ¿ a la de los edificios de miradas y de calles suicidas y arsenales de avenidas?/ ¿o no?/ quizás sólo a una nube para soltar tu llanto/ para disimularte en lluvia otoño adentro
   pero no servirá/ ni a vos ni a mi/ ni el saber o no/ nada nos podrá quitar los clavos de las manos/ ni la cruz ni el tiempo/ ni las espinas de las entrañas/ nada podrá quitarnos ni los montes/ ni los arroyos/ ni los pájaros de entre los dedos/ ni los sueños/ ni el dolor/ ni la pérdida y el alarido antes de llorar
   no lo disimulemos/ ni nos tapemos de avatares y tramposos quehaceres/ es hora/ ...¡hagámoslo!

 

T711 ABRIL

   
   yazgo en este abril abierto/ donde mayo pasó extraño como un río golpeado y miserable/ otoño tiene el dolor apretado entre los dientes/ y me mira manso e imposible/ a sabiendas que la voz duele entre las piedras/ que los gritos no salen/ y el agua se estanca en el filo de los párpados
   abril/ abril abierto que me sostienes como una columna de humo entre los árboles gigantes/ que traes pájaros a mi alma y multicolores peces al estanco/ abril sufrido/ abril de la conciencia de mi tiempo/ reloj de mis años/ fusil que apunta/ fusil que dispara cenizas a mi cuerpo/ abril que te quiebras por la mitad en mi espalda/ que te abres, como ahora, el pecho, embebido de sol y aire fresco
   me encuentras cansado, abril/ sin poder parar esta sangre que se escapa/ ni esta tristeza que va cegando las entrañas/ quiero parar/ acostarme sin nada en espera/ quitarme la piel sucia/ decaparme el alma hasta sacar todo lo pútrido/ dejar ese poquito, si es que aún queda, bajo el ala de algún pájaro altivo/ un pájaro con memoria
   quiero estar así para entrar en tu olvido/ y cuando sea olvido/ poder desaparecer sin el asecho de esta trágica jauría de penas y añoranzas
   quizás pueda invitarte muerte mía a mi cumpleaños y al segundo aniversario/ quizás miedo y dolor estén apaciguados/ quizás podamos festejar vos de negro, yo de llanto/ quizás, solamente quizás/ quizás no te invite/ quizás no vengas/ pero aún así sabemos que andamos cerca
   yazgo en este abril abierto/ desatento y gastado hago lento mis pasos/ me doy cuenta que no se a donde voy/ y lo que imagino me aterra